Un amigo loco me dice que, leída en clave teológica, esta «crisis económica» podría interpretarse como el último zarpazo de la Reforma protestante sobre los países que todavía cantan y bailan, a los que por despecho llaman PIGS; zarpazo de bestia moribunda y boqueante, mas no por ello menos lesivo y feroz. Según este amigo loco, todas las penalidades que a los llamados PIGS nos infligen los países de la Reforma tendrían su origen en un rencor de índole sobrenatural; pero ni toda su bilis acumulada de siglos bastará, a juicio de mi amigo, para que dejemos de cantar y bailar. Y como mi amigo loco -además de teólogo- es futbolero, me aventura esta hipótesis sobre la Eurocopa:
-Portugal venció a Holanda, refugio de la herejía calvinista; España tumbó a Francia, que vendió su primogenitura por un plato de lentejas revolucionarias; Italia dio boleto a la Pérfida Albión, nido del antipapismo; y vengó la derrota sufrida por Grecia (amadísima hermana, de la que sólo nos separa el Filioque) vapuleando a los fatuos alemanes, que inocularon el veneno luterano en la Cristiandad. En esta Eurocopa se demuestra que los PIGS jugamos mejor al fútbol, porque Dios está de nuestra parte...
-¡Curiosa y peregrina teoría! -lo interrumpo--. ¿Y que nos deparará entonces la final entre Italia y España?
Aquí mi amigo loco esboza un mohín atribulado y me devuelve la pregunta:
-¿Tú quién crees que reúne más méritos ante el cielo?
Otra teoría (de J.M.Prada):
ResponderEliminarUn amigo loco me dice que, leída en clave teológica, esta «crisis económica» podría interpretarse como el último zarpazo de la Reforma protestante sobre los países que todavía cantan y bailan, a los que por despecho llaman PIGS; zarpazo de bestia moribunda y boqueante, mas no por ello menos lesivo y feroz. Según este amigo loco, todas las penalidades que a los llamados PIGS nos infligen los países de la Reforma tendrían su origen en un rencor de índole sobrenatural; pero ni toda su bilis acumulada de siglos bastará, a juicio de mi amigo, para que dejemos de cantar y bailar. Y como mi amigo loco -además de teólogo- es futbolero, me aventura esta hipótesis sobre la Eurocopa:
-Portugal venció a Holanda, refugio de la herejía calvinista; España tumbó a Francia, que vendió su primogenitura por un plato de lentejas revolucionarias; Italia dio boleto a la Pérfida Albión, nido del antipapismo; y vengó la derrota sufrida por Grecia (amadísima hermana, de la que sólo nos separa el Filioque) vapuleando a los fatuos alemanes, que inocularon el veneno luterano en la Cristiandad. En esta Eurocopa se demuestra que los PIGS jugamos mejor al fútbol, porque Dios está de nuestra parte...
-¡Curiosa y peregrina teoría! -lo interrumpo--. ¿Y que nos deparará entonces la final entre Italia y España?
Aquí mi amigo loco esboza un mohín atribulado y me devuelve la pregunta:
-¿Tú quién crees que reúne más méritos ante el cielo?