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27.2.10

Yo, funcionario (II)

Y lo mala que es la envidia. Y no envidia del sueldo precisamente, mucho menos si eres funcionario del Estado, ni de nuestra posición social (eso qués?), ni de nuestro horario, ni de las instalaciones en las que trabajamos, ni de las posibilidades de promoción. Nada de eso es lo que se envidia de nuestro puesto de trabajo.

Lo que se envidia, queridos amigos de la naturaleza, es,simple y llanamente, nuestra (presunta) capacidad de escaqueo. No busquen más. Al sujeto envidioso se la trae al pairo que los funcionarios cumplamos nuestros respectivos cometidos con eficacia y eficiencia, lo único que le sulfura es pensar que nosotros nos podemos pasar el día tocándonos los huevos y él no.

Bueno, voy a tocarme los huevos un rato (¡ no te embales, amigo envidioso, recuerda que hoy es sábado!).

3 comentarios:

Faemino dijo...

Uro, no te lo tomes a mal pero eso ni es un argumento ni es nada, el que a alguien le parezca mal que un funcionario no cumpla con lo que se supone que debe de hacer no significa que lo que desee (en secreto) es hacer lo mismo. Igual puedes decir que criticamos a los ladrones por que no nos atrevemos a hacer lo mismo...

mondarino dijo...

En fin esta es una de las muchas cosas que están mal en esta sociedad desde hace tiempo, los controladores aéreos, los funcionarios, la ORA, los políticos, los amigos de los políticos y así la lista...

urodonal dijo...

Faemino, no te lo tomes a mal, pero venir a un blog de (presunto) humor buscando argumentos es como ir a un edificio de Hacienda buscando glamour.

A tu brillante argumentación (si Bertrand Russell levantara la cabeza...) con la que pretendes rebatir mis ideas ("eso ni es un argumento ni es nada") te contesto del mismo brillante modo: "eso que dices ni es un argumento ni es nada".

Por otro lado, veo que no andamos demasiado sobrados de comprensión lectora. Yo no he dicho que aquellos a los que les parezca mal que los funcionarios no cumplamos con nuestro cometido quieran hacer lo mismo. Lo que he dicho es que los que nos envidian , nos envidian por nuestra (presunta)capacidad de escaqueo, precisamente sin que les importe un huevo nuestra eficacia o eficiencia.

mondarino: bueno, siempre le queda la selva, dese una vuelta por ella y hablamos dentro de.... ¿veinte años?