Uno muy divertido es de los EMPAREJAMIENTOS AMOROSOS EN EL TRABAJO (no se cómo traducir "workplace dating").
La utilización del ACOSO SEXUAL como ariete electoral en los 80s y 90s (igual que está pasando ahora con la industria de la "Violencia-de-Género"), ha obligado a muchas grandes empresas (Boeing, Xerox,...) a desarrollar lo que se llama "EMPLOYEES DATING POLICIES".
a) Nadie duda que la situación en la que tus jefes están casados entre si puede devenir fácilmente en tiránica.
b) No es ningún plato de gusto padecer compañeros de trabajo casados entre si; las rencillas con uno serán vengadas por el otro, son inmunes al "divide y vencerás" y en el resto de estrategias indirectas, etc.
c) Tampoco es fácil ser jefe de parejas (salvo en los "trabajos para matrimonios", como la portería de fincas).
Es evidente que los emparejamientos amorosos en los lugares de trabajo dan lugar, cuando menos, a conflictos de intereses y transferencia de responsabilidades.
Sin embargo, no sólo nadie dice nada sino que proliferan como setas en días lluviosos, sobre todo en el sector público.
¿Es ético que un órgano colegiado, p.e., un Tribunal de Justicia, esté ocupado por personas emparejadas amorosamente?.
¿Causa indefensión o no que el instructor de un procedimiento administrativo (p.e., una inspección de Hacienda) esté emparejado amorosamente con quien debe resolver dictando el acto administrativo correspondiente?.
No estamos suficientemente preparados para el trágala de la Violencia de Género, según la cual todos los hombres somos maltratadores potenciales por acción u omisión, ¡cómo vamos a estarlo para cosas tan avanzadas como la influencia de las relaciones afectivas en el mundo profesional!.
Dado A: Somos libres puesto que podemos caer sobre la cara que queramos. Dado B. ¡Ni se te ocurra! tenemos que ser aleatorios o nos despedirán. Dado A: Tengo un truco... Dado B: ¿Un truco? Dado A: Siempre quiero caer sobre la cara que sale aleatoriamente.
4 comentarios:
Estamos rodeados de trágalas.
Uno muy divertido es de los EMPAREJAMIENTOS AMOROSOS EN EL TRABAJO (no se cómo traducir "workplace dating").
La utilización del ACOSO SEXUAL como ariete electoral en los 80s y 90s (igual que está pasando ahora con la industria de la "Violencia-de-Género"), ha obligado a muchas grandes empresas (Boeing, Xerox,...) a desarrollar lo que se llama "EMPLOYEES DATING POLICIES".
a) Nadie duda que la situación en la que tus jefes están casados entre si puede devenir fácilmente en tiránica.
b) No es ningún plato de gusto padecer compañeros de trabajo casados entre si; las rencillas con uno serán vengadas por el otro, son inmunes al "divide y vencerás" y en el resto de estrategias indirectas, etc.
c) Tampoco es fácil ser jefe de parejas (salvo en los "trabajos para matrimonios", como la portería de fincas).
Es evidente que los emparejamientos amorosos en los lugares de trabajo dan lugar, cuando menos, a conflictos de intereses y transferencia de responsabilidades.
Sin embargo, no sólo nadie dice nada sino que proliferan como setas en días lluviosos, sobre todo en el sector público.
¿Es ético que un órgano colegiado, p.e., un Tribunal de Justicia, esté ocupado por personas emparejadas amorosamente?.
¿Causa indefensión o no que el instructor de un procedimiento administrativo (p.e., una inspección de Hacienda) esté emparejado amorosamente con quien debe resolver dictando el acto administrativo correspondiente?.
No estamos suficientemente preparados para el trágala de la Violencia de Género, según la cual todos los hombres somos maltratadores potenciales por acción u omisión, ¡cómo vamos a estarlo para cosas tan avanzadas como la influencia de las relaciones afectivas en el mundo profesional!.
Guión para viñeta de dados:
Dado A: Somos libres puesto que podemos caer sobre la cara que queramos.
Dado B. ¡Ni se te ocurra! tenemos que ser aleatorios o nos despedirán.
Dado A: Tengo un truco...
Dado B: ¿Un truco?
Dado A: Siempre quiero caer sobre la cara que sale aleatoriamente.
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